Decoración a todo color

El color llena nuestras vidas. Ya los griegos denominaban a dioses y planetas con nombres de colores. Por su carácter temperamental asociaban Marte al rojo, Apolo, por su generosidad, era amarillo como el sol. Zeus, dios del cielo y el trueno se relacionaba al azul; la Luna, por su pureza, se asociaba al blanco.

Imagen vía apartmenttherapy
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Los estados de ánimo encuentran definición igualmente en el color: “está verde de envidia”, “lo ve todo de color rosa”;”tengo un día gris” o “se ha puesto morado”. Además, en función del color se puede transmitir sensación de paz, calma, frialdad, peligro, etc., ya que hay toda una psicología asociada a cada tonalidad. Incluso la naturaleza usa los colores para atraer o alertar de peligro, en función de sus necesidades.

De ahí la importancia del color en la decoración. En esta ocasión no queremos, sin embargo, decantarnos por ningún matiz concreto, sino que hablaremos de una decoración a todo color –desde aquella que combina distintas tonalidades a la monocromática ‘rota’ por toques de color. Porque, como dice Coelho, “no todo en la vida es de un color o de otro. Miren sino el arco iris”.

Antes de elegir tonalidad o tonalidades hay que tener en cuenta, como comentamos previamente, que cada color transmite sensaciones bien distintas. Los cálidos, que van desde el rojo al amarillo, destacan mucho sobre el fondo y suelen ser muy impactantes. Son llamativos por lo que quedan muy bien para dar un toque de color que contraste.

Imagen vía decocasa
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Los colores fríos–desde los verdes hasta los azules- transmiten armonía y tranquilidad, con lo que suelen ser muy relajantes.

Imagen vía estiloydeco
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El blanco, el color chill out por antonomasia, es la suma de todos los colores, un absoluto que resalta la luminosidad del espacio, transmite paz, sosiego, inocencia e infinitud. Suele emplearse solo –muy propio en la decoración mediterránea, ibicenca, griega o escandinava- o combinado con otro color como pareja –los más clásicos son el rojo y negro. Es usual, por otro lado, que sobre un mar blanco se salpiquen distintos colores en los complementos para resaltar el contraste.

Imagen vía Poemabatsolik
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Imagen vía Decoratrix
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El negro, que es la ausencia de color, refleja elegancia por su parte. El gris, en transición entre ambos –blanco y negro- suele combinar muy bien con otros colores por su aspecto neutro.

Los fluorescentes, por último, son tendencia este año tanto en sus tonalidades frías como cálidas. Aportan un toque atrevido, desenfadado y juvenil junto a otras tonalidades neutras, pero también pueden conjugarse entre sí dando resultados originales y creativos.

Imagen vía Delikatissen
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Imagen vía Decoratrix
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Si nos decantamos por más de un color hay que tener en cuenta que se puede llevar a cabo una combinación complementaria, es decir, de colores opuestos en la paleta cromática; por analogía, o lo que es lo mismo, por proximidad; o recurriendo al contraste de un color o dos cuando las estancias son monocromáticas.

Imagen vía Scrollmag
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El interiorismo requiere “pensar, soñar e imaginar en color” –como hacía Matisse con sus pinturas. Comenzamos por lo básico:

1. Paredes

Las posibilidades son tan amplias como gustos y colores. Desde el clásico monocromatismo a la combinación de dos tonos o incluso tres. El papel pintado –con estampado, rallas, tipografías o dibujos- abre aún más el abanico. Eso sí, hay que tener en cuenta qué colores y formas casan bien. No deseamos que la estancia resulte chirriante ni hortera.

2.-Sofás, sillones, puff y cojines para dar color

Imagen vía Thecocorangroup10mspecial
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Imagen vía Estiloydeco
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Con colores lisos, rallas o estampados. Tanto los sofás, como sillones y cojines pueden contrastar con el color que prime en la estancia o seguir ese cromatismo en distintas tonalidades.

Imagen vía Ideasdeguillen
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Imagen vía homesweethomeoakvilleburlington
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Los puff gigantes, de formas cuadradas -cúbicos rígidos y cúbicos soft- o cilíndricas (también rígidos o soft), son ideales en estancias monocromáticas para dar toques de color que resalten. También para combinar dos o más tonalidades análogas o complementarias con los tonos de pared y muebles.

Imagen vía Ideasguillen
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3. Coloridos complementos

Desde la alfombra a otros detalles decorativos (ceniceros, velas, jarrones, flores o lámparas) pueden combinarse con otros colores o contrastar con el que prime. En tonalidades fluorescentes logran puntos de mayor contraste con resultados muy estéticos.

Imagen vía Decofabulous
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Imagen vía Decoracion Facilisimo
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